Adivina quien viene a cenar esta noche

Una película adorable, dirigida por Stalay Kramer, donde se nos muestra como el amor por los hijos supera cualquier prejuicio o creencia adquirida a lo largo del tiempo, no importa en que lado nos encontremos dentro de los convencionalismos sociales cada uno tiene los suyos.

El choque generacional entre aquellos más jóvenes que han crecido a salvo de las creencias de generaciones pasadas y que han logrado mantener esa inocencia de espíritus libres y que ven el mundo como ellos desean verlo, como es de verdad, desde su propio prisma y no con las lentes graduadas de sus padres, un mundo que no tiene barreras y en el que ellos tienen mucho que aportar.

 

Magnifica la conversación que el protagonista mantiene con su padre, quien le reprocha todo el trabajo duro que ha tenido que realizar para sacarle adelante y es cuando Sidney Potier enfurece, en una brillante interpretación, señalándole que ha sido él mismo quien con su esfuerzo ha logrado llegar donde ha llegado en su carrera y que era deber suyo como padre el proveerle del cariño, amor y medios necesarios para poder lograrlo.

El amor será lo que les unirá y les hará sentirse libres, porque cada uno de ellos lo ha sentido alguna vez y habiéndolo hecho ya queda guardado en nuestro corazón, como puede volver a palpitar un corazón que ya dejo de hacerlo e incluso perdió  la más remota esperanza de volver a sentirlo, es lo que le ocurre al protagonista, interpretado brillantemente por Sidney Potier, que volverá a sentirse vivo, cuando se enamora. Ese verdadero amor de unos padres por sus hijos, de unos esposos por sus parejas y de unos jóvenes que a penas acaban de encontrarlo, que poder y fuerza tiene ese amor que convierte a una persona en un ser realmente vivo.

 

Síguenos en Redes
Últimos Posts