La película nos muestra una confrontación ideológica y una aventura apasionante, como un hombre movido por un propósito es capaz de enfrentarse a todo el mundo, para ver cumplido su sueño. Más que una película bélica, se trata de un drama shakespeariano en el que el protagonista, el coronel Nicholson interpretado por Alec Guinness, en su particular visión y persecución de su objetivo la “construcción de un puente” sobre el rio Kwai, empuja al grupo de prisioneros británicos que junto con él se encuentran cautivos a superar las circunstancias en las que sobreviven y a recuperar su dignidad y a poder elegir como sentirse, aunque se encuentren cautivos, hay algo que nadie les puede arrebatar su mente y la libertad de poder pensar lo que ellos quieran.
El coronel Nicholson antepondrá su visión, su sueño, por encima de cualquier otra cosa, incluso traicionara su patriotismo, su propia identidad como inglés, aquello que le identifica sus valores, sus raíces por la prosecución de su objetivo, con ello elevara los ánimos de sus compatriotas, pero éstos no llegaran a entender que esa visión personal al final le haga perder su verdadero sentido patriótico el de servir a su país, su autentica misión en caso de conflicto bélico.
La canción “Coronel Bogey´s march” es una de las marchas militares más populares jamás compuestas y el compositor inglés Malcolm Arnold la adapto para la banda sonora de la película en la que no aparece cantada solo silbada, se convierte en un himno al entusiasmo que eleva y que puede levantar los ánimos en las más tremendas circunstancias, esa melodía que se queda grabada en nuestra mente y que sin darnos cuenta tarareamos, es lo que llego a convertirse y hoy en día mucha gente se refiere a ella como “La marcha del puente sobre el río Kwai”.
La película se basa en hechos históricos en la construcción de la tristemente famosa línea férrea entre Birmania y Siam el “tren de la muerte” a cargo de miles de prisioneros de guerra europeos que fueron capturados por los japoneses durante la Segunda Guerra Mundial, se rodo en Ceilán y el rodaje duró ocho arduos meses, aunque en la película solo tardan dos meses en construir el puente en realidad fueron ocho meses y supuso una durísima experiencia tanto para el reparto como para el equipo técnico que participo en él, bajo un extenuante calor y la tremenda humedad.





