Un personaje creado de la imaginación de una mujer, este caso una sagaz reportera Ann Mitchell (Barbara Stanwyck) que antes de ser despedida se inventa una carta de protesta de un ciudadano norteamericano en paro y que firma Juan Nadie, el alcance del artículo es tal que el periódico se ve en la necesidad de mantener el engaño, encontraran a un vagabundo que pasará a convertirse en un personaje popular y en un líder de opinión.
Ann Mitchell, ávida de ofrecer algo para atraer a los lectores, va creando a este personaje ficticio, un hombre que encarna los altos ideales que todo el mundo aspira alcanzar, honradez, lealtad, bondad, humildad, generosidad, Juan Nadie, John Doe, interpretado por Gary Cooper, ese hombre bueno, sincero, generoso que es capaz de enternecer los corazones de la gente, predicando en la radio y por todo el país el amor al prójimo, crea una legión de millones de seguidores, de ciudadanos encandilados por estos principios. Y uno puede interpretar tantas veces un papel hasta llegar a creérselo y es lo que le ocurre a nuestro protagonista que acabara defendiendo estos principios por encima de intenciones partidistas que tratan de manipular a los seguidores de Juan Nadie.
Encarna a los Juan Nadie de todo el mundo, es un representante del americano medio y de la mayoría silenciosa del país, aquellos trabajadores, agricultores, mineros, telefonistas, obreros que sin descanso pueden lograr grandes hazañas. Destacando que la clave para cambiar el mundo es a través de actos mínimos individuales y que cualquier acto personal puede influenciar la sociedad en general y sobre todo nos llega a convencer de que la bondad se puede encontrar en todas las personas y que una persona con entusiasmo, talento y fe nunca puede fracasar.
Otra magnífica película con un gran guion que surge de la asociación del director Frank Capra y el guionista Robert Riskin. Refleja el ambiente de la Gran Depresión en Estados Unidos, como consecuencia de la caída de la bolsa de 1929, que supuso un gran golpe para los ciudadanos norteamericanos. El Presidente Roosevelt diseño y presentó un programa de reformas, la recuperación de aquella depresión no sólo debía de ser económica y social sino también tenia que lograrse una reparación a nivel civil y moral y el programa presentado por el presidente contó con el apoyo y adhesión de un gran número de artistas, escritores y cineastas. Entre los cuales se encontraba Capra que dejo una serie de maravillosos títulos entre los cuales se encuentra “Juan Nadie”. Fábulas o cuentos morales con un gran poder de atracción y capacidad para que el espectador consiga identificarse con los problemas del héroe, hacer que sean los suyos.





