Esta encantadora película, me ha acompañado a lo largo de los años, disparatada, pero dotada de un inocente sentido del humor, divertida, inteligente y desenfadada como la protagonista, Susan, a la que la vida le parece una maravillosa aventura y en la que intentará enrolar a David un profesor centrado en su trabajo y que junto a ella se verá forzado a vivir las más absurdas peripecias.
Tener un propósito y perseguirlo es lo que Susan hace para conseguir el amor de David y en este afán provoca descabelladas situaciones, como cuando intentamos mostrarnos ante alguien con nuestra mejor actitud y disposición para impresionarle y agradarle y las cosas empiezan a salir al revés.
Esta es un de esas películas que te hace sonreír el corazón y que cada vez que me he encontrado desanimada o triste por cualquier circunstancia mi instinto me ha pedido ver y el lema de la protagonista que tantas veces he escuchado, ha pasado a formar parte de mi lema personal “Every thing is going to be all right” como una vocecita interior que me repetía y me decía que todo iba a salir bien, no importa lo que suceda alrededor, yo siempre tendré el privilegio de pensar y elegir que todo va a ir bien, todo dependerá de la perspectiva y forma de ver las cosas y pensar como la protagonista que repetía una y otra vez “ Every thing is going to be all right”.
No importa que se cruce accidentalmente por el camino, en el caso de la película los más descabellados infortunios y calamidades, en forma de leopardos amaestrados y salvajes, de perritos con predilección por clavículas intercostales de brontosaurios, cazadores aficionados a imitar el rugido de las fieras, personajes y circunstancias que como en el circo de la vida aparecen para formar el maravilloso enredo que es la vida.





