Adaptación de uno de los más famosos dramas teatrales de Tennessee Williams, ganadora del premio Pulilitzer en 1955. Protagonizada por Paul Newman y Elizabeth Taylor, obtuvo 6 candidaturas al Oscar.
Esta apasionante película con una brillante puesta en escena de sus protagonistas nos traslada al seno de una familia de ricos hacendados sureños de Estados Unidos, los Pollit, que se reúnen para festejar el cumpleaños del patriarca de la familia, Gran Papá interpretado por (Burl Ives). La familia se compone de un joven matrimonio, Brick (Paul Newman) y Margaret (Elizabeth Taylor); el hermano mayor de Brick, Gooper, su mujer Mae y sus cinco hijos pequeños y los dueños de la mansión, Gran Papá y su esposa, a la que llaman Gran Mamá (Judith Anderson).
La obra transcurre en la mansión de los Pollit, donde cada personaje va entrando en escena con sus respectivas heridas emocionales de juventud, las del protagonista Rick las más profundas, ese personaje falto de amor y del cariño de su padre, para el cual la única manera de demostrarle su amor es proporcionándo a sus hijos, toda la riqueza que el no tuvo cuando era niño, quien no falto de amor pues él si tuvo un padre cariñoso al cual siempre acompañaba en su vida errante como vagabundo y al que a pesar de las penurias y circunstancias amaba profundamente.
Rick intenta buscar esa figura a la que admirar y venerar en otra persona, un amigo al que el pretende idealizar, pero cuando ese mito de papel se viene abajo, él se siente perdido. Magi su esposa, profunda y apasionadamente enamorada trata desesperadamente de aferrarse a él a pesar de los fingidos desprecios de Rick. Magi con una infancia llena escasez y pobreza va a luchar por mantenerse y estar cerca de Rick.
«¿Sabes cómo me siento? Como una gata sobre un tejado de zinc caliente»
«Los gatos saltan de los tejados y no se hacen daño. Adelante. Salta» «¿Saltar a donde?» «Buscate un amante» «No merezco esto. No tengo ojos para ningún otro hombre. Incluso cuando los cierro te veo sólo a tí»
Cuando entra en escena ese gran personaje, magníficamente interpretado por Burl Ives “Big Dady”, es el momento en el que empiezan aflorar todas las heridas emocionales de la familia, las del hermano mayor que ha cumplido con todos los deseos de su padre, en busca del amor y la predilección que su padre siente por su hermano pequeño Rick, lo que le ha convertido en un personaje, vil, avaricioso y ruin. Él y su esposa trataran de una forma mezquina buscar los favores de Big Dady. La madre que siente la rudeza de carácter de su esposo y finge no darse cuenta de ello cuando en silencio sufre sus desaires.
Seguro que todos conocemos algún caso con el que ilustrar este tipo de heridas producidas en nuestra niñez por falta de reconocimiento y cariño y que convierten a sus protagonistas en desvalidos personajes llenos de odio y amargura.
El anuncio de la inminente muerte, de Big Dady, obligarán al padre a tener que ejercer su papel como tal y curar ese profundo vacío que siente Rick por la falta de alguien en quien apoyarse de ahí la metáfora que inicia la película, Rick corriendo en un estadio de béisbol de noche y borracho intentado saltar unas vallas se rompe la pierna, por lo que durante toda la película necesitará apoyarse en unas muletas. Padre e hijo se enfrentarán emocionalmente cara a cara a las grandes verdades universales, la vida, la muerte, el amor, la pasión, la riqueza, la pobreza, la mezquindad y la comprensión de ellas les reconciliará.





